La fecha.
Confirmamos la disponibilidad del coche para el día y las condiciones reales del rodaje.

PRODUCCIÓN
Un picture car no se contrata para estar: se contrata para funcionar en cámara. Dirección de arte elige la época, el color y la presencia. Producción necesita saber que estará allí, preparado, asegurado según lo pactado y con alguien que lo conoce.
LO QUE IMPORTA
Antes del caché está la certeza. Hay tres preguntas que una producción necesita cerrar antes de contar con un coche.
La fecha.
Confirmamos la disponibilidad del coche para el día y las condiciones reales del rodaje.
El seguro.
La modalidad de trabajo y el seguro correspondiente se acuerdan antes de cerrar la contratación.
Que ruede.
Si el plano exige movimiento, confirmamos de antemano si el coche puede hacerlo y bajo qué condiciones.
FORMATOS
No todos los rodajes piden lo mismo a un coche. La elección cambia según el plano, la época, el tiempo en cámara y si tiene que moverse.
Suele necesitar una imagen muy concreta y tiempos de rodaje cerrados.
Se trabaja desde el plano previsto para definir coche, modalidad y condiciones antes de la jornada.
Puede pedir tanto presencia visual como movimiento repetido en cámara.
Se concreta qué hará el coche en escena y se prepara la jornada alrededor de ese uso.
La silueta, el color y la lectura temporal pesan tanto como el modelo.
Dirección de arte puede seleccionar por época y carácter antes de que producción cierre disponibilidad y condiciones.
El coche suele funcionar como volumen, fondo o contrapunto dentro de una composición.
Cuando no necesita rodar, la modalidad estática simplifica considerablemente el trabajo.
Importan especialmente el estado visual, los reflejos, los interiores y el acceso alrededor del coche.
Se define previamente qué zonas entran en cuadro y cómo se va a trabajar sobre ellas.
Puede ir desde una pieza estática hasta una secuencia completa en movimiento.
Se cotiza según el uso real del coche, no simplemente por su presencia en la producción.
La prioridad puede estar en la época, la autenticidad visual o la relación del coche con una historia.
Buscamos la pieza que sostenga ese contexto sin convertir el vehículo en un elemento genérico.
CASTING
Aquí no están sus fichas técnicas. Están sus papeles. La pregunta no es qué coche es, sino qué ocurre cuando entra en cuadro.

El papel que borda: Elegancia británica y una silueta que puede cargar el plano sin necesidad de exceso.
Dónde funciona: Hoteles, villas, carretera y escenas donde el coche deba aportar sofisticación visual.

El papel que borda: Deportivo italiano de lectura inmediata, útil cuando el coche debe sentirse protagonista.
Dónde funciona: Publicidad, videoclip, lifestyle y entradas de personaje con una presencia visual fuerte.

El papel que borda: Presencia americana, deportiva y muy reconocible en cuadro.
Dónde funciona: Carretera, gasolinera, escenas urbanas y planos de perfil o tres cuartos.

El papel que borda: Roadster británico singular para una lectura clásica menos obvia.
Dónde funciona: Planos de época, editoriales y escenas donde interesa una pieza con personalidad propia.

El papel que borda: Roadster de lectura más reciente y deportiva dentro de la colección.
Dónde funciona: Lifestyle, carretera, publicidad y escenas que pidan una estética retro contemporánea.
CRITERIO DE CASTING
La marca rara vez es el mejor primer filtro. Para encontrar el coche que funciona en cámara conviene empezar por lo que exige la escena.
¿Tiene que rodar en cámara?
Separa desde el principio un plano dinámico de uno puramente visual.
Época.
Qué periodo debe sugerir el coche y cuánto margen admite dirección de arte.
Color.
Cómo entra en la paleta del plano y qué peso tendrá en cuadro.
Interior utilizable.
Si habrá actores, diálogo o cámara dentro, hay que contemplarlo desde el brief.
Plazas.
Importa cuando la acción implica ocupantes y no solo presencia exterior.
Si todavía no hay modelo elegido, podemos empezar por estos criterios y reducir el casting.
DOS FORMAS
Son dos productos distintos porque resuelven necesidades distintas. Ninguno es una versión menor del otro.
El coche rueda en cámara y forma parte de la acción.
Es la modalidad de mayor exigencia operativa: hay que definir conducción, seguro y condiciones del plano antes de cerrar la jornada.
El coche funciona como pieza visual y no se desplaza por sus propios medios durante el trabajo.
Encaja en escaparates, ferias, inauguraciones, editoriales y fotografía de producto. Reduce la complejidad operativa y permite trabajar con presupuestos para los que una jornada de rodaje en movimiento no tendría sentido.
ALCANCE
La propuesta separa desde el principio lo que forma parte de la contratación de lo que depende del rodaje. Así producción puede comparar y cerrar sin partidas ambiguas.
PROCESO
Cuanto antes sepamos qué debe hacer el coche, antes puede producción cerrar las variables importantes. El proceso está pensado para separar la selección creativa de la contratación.
Fecha, localización, tipo de pieza, coche o referencia visual y, sobre todo, qué tiene que hacer en cámara.
Revisamos el coche y la modalidad necesaria: movimiento o estática. Si hay una condición del plano que afecte a su uso, se identifica aquí.
Producción recibe el alcance de la contratación, conceptos adicionales y condiciones de uso aplicables.
El coche llega preparado para el uso acordado y con una persona que lo conoce.
CRITERIO DE TRABAJO
Un coche de esta colección puede trabajar en cámara, pero el uso se define antes de la jornada. Movimiento, recorrido, firme, meteorología, acceso al interior y cualquier acción especial forman parte de esa conversación. Si el plano cambia durante el rodaje, se valida el nuevo uso antes de hacerlo.
PRODUCCIÓN
Estas son las preguntas que conviene resolver antes de contar con el coche en el plan de rodaje.
La disponibilidad se confirma por coche y fecha. Envíanos la fecha de rodaje, la localización y el uso previsto para comprobarla.
Depende del coche y de lo que exija el plano. La conducción en cámara se acuerda previamente y, cuando requiere conductor, este concepto se cotiza aparte.
El seguro se define según la modalidad de trabajo pactada. La cobertura concreta debe quedar cerrada antes del rodaje.
Trabajamos por jornada y media jornada, no como una tarifa de alquiler por horas.
Se decide según el coche, la localización y las condiciones del trabajo. Cuando hace falta góndola, se cotiza como concepto separado.
Puede plantearse, pero debe formar parte del brief desde el principio. Necesitamos saber qué acción se hará dentro, cuántas personas intervienen y qué necesita cámara.
Sí. La contratación se factura con IVA.
La decisión depende de la meteorología, de la modalidad contratada y del momento en que se produzca el cambio.
DISPONIBILIDAD
Envíanos fecha, localización y una referencia del coche o de la escena. Dinos también si tiene que rodar, quién aparece con él y qué acción debe hacer. Con eso podemos hablar de disponibilidad, modalidad y condiciones concretas sin hacerte perder tiempo.